Resaltar la aurora, un nacimiento de una criatura
espectacular, o simplemente un atardecer es prácticamente imposible cuando sonríes,
todo se olvida, es casi una experiencia mística ver tus ojos, sentir tu cuerpo,
siempre he pensado que al tumbarme contigo y abrazarte se alegran gnomos y
seres mágicos como si la vida fuese solo un instante, una oportunidad, un guiño
que te ofrece el tiempo, una experiencia mística llamada tú.
Y tuya es esa espora alimentada de vanidad y lejanía que se
esparce lentamente llenando todo de humo y soledad, alejándose como un ave de
muerte que mueve sus alas góticas y sonríe con picardía cuando mira al vacío de
tus ojos, me quedo esperando tratando ver algo verdadero, pero mi espera es inútil
porque tu esencia ha volado a otros confines.
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