martes, 7 de enero de 2014

a partes iguales

Son las cinco de la mañana, ni un minuto más, ni un minuto menos

Son sus manos que acariciaban el tatuaje de tu torso el primer día que os acostasteis

Son los sueños que se desvanecieron en los ángulos perennes que formaron sus mejillas y tus mejillas

Son los recuerdos heridos por los fragmentos de bala que se estalló por el impacto contra un tanque

Son los latidos justo antes de dormir que claudican por un una llamada, o por escuchar su voz en un triste video

Son las lágrimas de dolor por una promesa rota que ya nunca podrá ser cumplida

Son los trabajos de joyeros y orfebres en vano, ellos que creían que su creación era eterna


Son tantas cosas que  podría ser amor odio a partes iguales




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