Cuando se está enamorado poco puedes hacer, estas ciego, tus
problemas se esfuman para dar entradas a sonrisas tontas y pestañeos continuos
capaces de hacerte volar, no hay nada malo en ello ya que verla sonreír te hace
olvidar, pero cambias tu forma de escribir al igual que cambias los libros que
lees, hace un mes leías a Bukowski y ahora el soneto dieciocho de Shakespeare, pero no te voy a mentir, antes de dormir
siempre te leo a ti, porque el mejor café para quitarme el sueño son tus letras
ya que prefiero el insomnio al no saber lo que piensas.
Pocas cosas te puedo ofrecer para todo lo que me das, solo
poseo lealtad e instinto de protección, inteligente y listo no soy y me
desbordo con mucha facilidad, al igual que le sucede al Bernesga en abril a su
paso por león, lloro, lloro mucho, hace tiempo que no lo hago pero cada vez que
sucede la lagrima suele tener un nombre y siempre me he preguntado como en algo
tan pequeño como una lagrima cabe algo tan grande como un sentimiento y siempre
me he respondido de la misma manera, aunque a ti las respuestas no te interesan
siempre y cuando me veas sonreír y levitar gracias a mi pestañeo, lo que tú no
sabes es que mi pestañeo es gracias a ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario