Poco te puedo decir a mis veinticinco años que no te hayan
dicho ya y poco o nada puedo hacer con mi medio siglo de edad y con mil
experiencias a mi espalda, que para mí son muchas, pero para ti no son nada, serás mi eco cuando te desvanezcas, serás un
espejo en el que me mirare y siempre sabré que por bajita que seas nunca te
llegare ni a la suela de los zapatos, no he sido el mejor nieto del mundo lo
reconozco y tú nunca has soltado mi mano
aunque la echara aceite para que nadie me agarrase, nada en el mundo puede
prepararme para el momento de tu marcha, para tu reencuentro con tus padres que
te estarán esperando con los brazos abiertos junto a Jaume, Santines y los que tristemente
tuvieron que partir antes de tiempo.
Tiempo que tú has ganado, tiempo que a veces has malgastado
en ayudar a todos los de tu alrededor sin pedir nada a cambio, eres la mujer de
las respuestas infinitas y las preguntas adecuadas, eres más lista que ninguna
otra y aguantando al abuelo también eres la que más paciencia tiene, como lo
quiero y como nos desespera al mismo tempo e llalla.
No me alargare en darte las gracias y decirte que nunca nos
dejes, que dejarías cuatro nietos y un vacío irremplazable, sé que es ley de
vida pero si me concediesen un deseo, seria hacer a los abuelos inmortales o
que por lo menos que mis padres se porten con mis hijos como tú lo haces cada
día conmigo, que bonito seria que siempre existiera una Amparito y que los de
mi alrededor pudieran disfrutar de ella, que bonito seria e llalla
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