Cada día me levanto para seguir un camino, siempre intento
seguir el erróneo, busco el que no llegue a roma, el que no llegue a ninguna
parte, a veces lo encuentro y acabo en tu cama, otras fallo en la búsqueda y me
sale todo bien, aunque también te veo porque lo hago en todos los lados, sobre
todo cuando cierro los ojos mientras sueño, mientras me relajo, a veces en un
pestañeo aparece el reflejo de tu rostro sonriéndome y pidiéndome un abrazo.
No puede ser, me he vuelto a equivocar de camino, he vuelto a coger el erróneo,
el camino me lleva al te quiero y con el tiempo quizá al te amo, aunque no nos
vamos a engañar yo ya pienso en tu felicidad antes que en la mía, ¿y qué otra
cosa mejor que esa define el amar? No te pediré que lo asfaltes ya que me gusta
andar sobre piedras, ni que me dejes tu coche para que no me canse porque me
encanta caminar, si te pido algo será que me acompañes, que camines a mi lado
pasito a pasito agarrados de la mano y cada vez que estemos cansados que te
tumbes con tu cabeza en mi pecho reponiendo fuerzas para que el día siguiente podamos llegar
mas lejos.

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