viernes, 14 de marzo de 2014

sesenta segundos bastan

Concédeme un minuto para poderte decir que me dolías,

Y que me odias pero eso es otro asunto porque eso me gusta,

Pero volvamos a que me dolías,

Insoportablemente me doliste,

Mis amigos me recogieron entre escombros, a trozos, a trazos,

Descubrí  gente que me agrado con asombro,

Y poco a poco deje de beberte, de fumarte, de pensarte,

El médico me diagnostico soledad y abstinencia

Me dijo que me tapase los oídos, pero aun así te veía,

Me dijo que cerrara los ojos y no deje nunca de escucharte,

El matasanos se equivocó, tú me soltaste el corazón,

Y el tiempo fue lo que me curo

Ahora no me dueles, aunque si te odio

 Por eso no me aportas nada

Y por eso solo quiero que me dejes en paz,

Pero de verdad

Espero no haberme excedido en el minuto que te pedí



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