Hoy en mí ha florecido una extraña sensación, sensación que creía
que había perecido pero que no pude evitar aunque lo desease con todas mis
fuerzas, era una sensación de impotencia, de rabia, de proteccion.
Hoy en mí ha germinado un sentimiento de derrota, creí ver
mi triunfo hace un tiempo aunque no sabía que el partido estaba en prorroga y que
hay cosas que no se acaban con el pitido final, no sabía que si te pasara algo
me moriría y extrañamente no me lo perdonaría.
Hoy me asuste, me derrumbe, era horroroso pensar que te había
pasado algo, era horrible el no poder hacer nada, temblaba sin poder cuidarte,
ni curarte ni si quiera tranquilizarte, por poca gente me movería los dos mil
trescientos kilómetros que nos separan y extrañamente por ti los hubiera hecho
a nado, debo ser el único capaz de matar y morir por qué estés bien, aunque no
lo supe hasta hoy y me jode, no el saberlo sino el sentirlo, hice un pacto el
cual jamás podre romper, yo le daba mi orgullo y él me encargaba tu protección,
creo que soy malísimo hablando, creo que seo malísimo escribiendo, pero creo
sobretodo que soy malísimo pactando

No hay comentarios:
Publicar un comentario