lunes, 24 de febrero de 2014

un viejo pacto

Hoy en mí ha florecido una extraña sensación, sensación que creía que había perecido pero que no pude evitar aunque lo desease con todas mis fuerzas, era una sensación de impotencia, de rabia, de proteccion.

Hoy en mí ha germinado un sentimiento de derrota, creí ver mi triunfo hace un tiempo aunque no sabía que el partido estaba en prorroga y que hay cosas que no se acaban con el pitido final, no sabía que si te pasara algo me moriría y extrañamente no me lo perdonaría.

Hoy me asuste, me derrumbe, era horroroso pensar que te había pasado algo, era horrible el no poder hacer nada, temblaba sin poder cuidarte, ni curarte ni si quiera tranquilizarte, por poca gente me movería los dos mil trescientos kilómetros que nos separan y extrañamente por ti los hubiera hecho a nado, debo ser el único capaz de matar y morir por qué estés bien, aunque no lo supe hasta hoy y me jode, no el saberlo sino el sentirlo, hice un pacto el cual jamás podre romper, yo le daba mi orgullo y él me encargaba tu protección, creo que soy malísimo hablando, creo que seo malísimo escribiendo, pero creo sobretodo que soy malísimo pactando

No hay comentarios:

Publicar un comentario