Estoy confuso como si estuviese entre la niebla de mis
versos, o sumergido en un mar de deseos, o dentro de un huracán lleno de dudas,
me enrede entre sus manos que caminan solitarias por praderas de secretos y
calles sin asfaltar, ahora no hay vuelta atrás, tendré que amarla aun a sabiendas
que no me lleva a ningún sitio a parte de sombras de deseo, lujuria, pasión y
sexo, estoy confuso por el aroma de sus versos y besos, por los gestos de su
boca al arquearse hacia arriba, por sus instintos que me atraparon casi sin
quererlo, por su pelo alborotado y su escultural cuerpo, pero sobre todo estoy
confuso por su manera de ver la vida como si fuese la loca más cuerda que
conozco, como si quisiera remar hasta llegar al horizonte sabiendo que el mundo
es redondo, creo que escribiendo ya no estoy tan confuso como al principio y la
culpa la tiene el olor de las sabanas que no es ni a lavanda ni a romero, es
una mezcla entre vela y sexo, pues me rindo y olvido mi confusión porque me acaba
de llamar y me acaban de atrapar sus palabras con alma y su hasta ahora pequeño.

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