No quiero dar un discurso de esos que se dan los lunes un sabado
y por eso no lo hare, simplemente rellenare con letras esta página para gritar
en voz baja que no se escribir, que me encanta regalar flores bien por su aroma
o por la sonrisa que sacan, y que son las cinco de la mañana y no puedo dormir,
estoy tendido en la cama empapado de emociones, meciendo mis pupilas y jugando
con mis sueños, pero sobre todo estoy soñando despierto, soñando que aquel
febrero me equivoque al elegir, que con diecisiete años no hice bien al ceder,
sueño con los ojos abiertos que nunca malgaste dinero en coches y que lo bien
gaste en viajes, como me gusta vivir de noche, a estas horas me acuerdo de mis
deseos más inconfesables y si no me diese vergüenza aullaría a la luna llena
para después seguir soñando que a partir de ahora cumpliré mis sueños, pero
como soy idiota seguiré rellenando páginas en blanco para no sentirme solo
No hay comentarios:
Publicar un comentario