Perdona mi indiferencia ya que es mi condena perpetua, me
sigue haya donde quiera ir, pero no te preocupes por mí, me da igual.
Disculpa si tengo el jardín más cuidado que tu mente, y si
lo más bonito que veo en ti son tus piernas.
Tal vez el camino sea no moverse y estar sentado ya que el
moverse para verte herrar es camino ingrato
Que sería de mí sin ti, de mi sonrisa sin haber saboreado la
pena, de mi felicidad sin que me hubieras enseñado la tristeza
No sé si le hablo al tiempo, a una persona o simplemente se
lo digo al viento, pero como dijo el gran Sabina la vida sigue como siguen las
cosas que no tienen mucho sentido

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