domingo, 10 de noviembre de 2013

Historia de un amor tardío

Era un chico tímido, con una medio sonrisa capaz de embelesar a la mujer más exuberante del lugar (a esa mujer la cual a él no le interesaba), unos ojos negros, intensos, a los que asustaba mirar fijamente, por eso nadie lo hacía, y el, solo quería una mirada de tres segundos, un vistazo largo, y una sonrisa acto seguido, se cansó de esperar esa mirada durante la adolescencia y se acostó con cualquiera, y justo cuando pensó que estaba todo perdido, que nunca iba a recibir esa mirada, le llego, estaba en la madurez y vio cómo su mejor amiga en su lecho de muerte le regalo lo que tanto deseaba, la había tenido siempre a su lado y no se había dado cuenta de lo que le admiraba y del amor que se profesaban hasta unas horas antes de decirse adiós 

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