Un castillo no es nada cuando un suspiro lo es todo, y un
suspiro fue lo que duro mi admiración por ti, pasaste de princesa a hazme reír
del pueblo tan rápido que ni a un amante de la velocidad como yo le dio tiempo a verlo, que bonitas son las
historias de (des)amor.
Podría haberme enamorado y desenamorado de ti tantas veces
como me lo hubieses pedido, con falta de cordura, de sangre fría, podría haber
eliminado frases antiguas para amarte con otras mucho más nuevas, con un tono
de voz distinto, sin separar de tu entrepierna mi lengua, podría quererte y
odiarte a partes iguales, me dejaría humillar una y mil veces porque es a lo
que me tenías acostumbrado, pero me canse, y por eso hoy en día entiendo el
significado de la palabra asco y no me gusta nada que no sea una carcajada, una
risa tímida o un momento agradable por eso hoy en día miro al cielo y grito,
lloro, rio, que bonitas son las historias de (des)amor y en todas ellas hay algo en común y es que
ambas tuvieron un comienzo aunque solo una tiene fin

No hay comentarios:
Publicar un comentario