jueves, 26 de febrero de 2015

un adios fatal

Siento rabia e impotencia,  un ardor que sube por mi columna vertebral, una sensación de deseo por verte, por recordarte, una y otra vez. Quiero olerte y no puedo, necesito cerrar  los ojos y verte, pero sobre todo necesito abrirlos y que también estés, no hay nada peor que llorarle a una habitación vacía, no se me ocurre peor forma que pasar las noches abrazando a la soledad cuando no la quieres poseer, nadie sabe el sufrimiento del que pierde su todo, yo no entiendo porque te toco a ti mi amor, irte, a un viaje sin retorno.